El Índice de Riesgo de Corrupción.

TRACE Matrix® la organización no gubernamental estadounidense, evalúa cada DOS años el grado de corrupción vigente en los distintos países del mundo. El informe, concebido como un Índice de Riesgo de Corrupción, se basa en el análisis de cuatro índices:

–  Relaciones del sector privado con el sector público.

–  Actuaciones contra la corrupción.

Transparencia del sector público.

–  Capacidad de control y supervisión social.

La nota del documento anti-corrupción elaborado por TRACE asigna una puntuación de 0 a 100 a los 199 países evaluados. Cuanto más cerca esté la calificación asignada de 0 puntos, menor riesgo de malas prácticas. En sentido inverso, una nota cercana a 100 puntos redundará, a su vez, en un mayor riesgo de corrupción.

España, en el puesto 51

En el caso de España, nuestra calificación global es de 49 puntos, lo que nos sitúa en un puesto mediocre (estamos en el escalón número 51 de un ranking en el que figuran casi dos centenares de países). Tras años de intensos debates sobre la corrupción, España queda lejos de los mejores países.

Por categorías, España recibe la siguiente evaluación:

– Relaciones del sector privado con el sector público: 55/100 puntos.

– Actuaciones contra la corrupción: 36/100 puntos.

– Transparencia del sector público: 45/100 puntos.

– Capacidad de control y supervisión social: 19/100 puntos.

El primer índice tiene un peso mayor que los tres restantes sobre la nota final. Precisamente en esta categoría, España sale especialmente mal parada, con 55 puntos sobre 100. Esto quiere decir que el marco público al que se acercan empresas y ciudadanos con motivaciones ilícitas sigue siendo demasiado discrecional, lo que anima al soborno y consolida un marco regulatorio ineficiente.

También es preocupante la nota de transparencia que recibe el sector público, con 45 puntos sobre 100. Después de varios años en los que todos los políticos hablan de la importancia de la transparencia, la nota recibida por España en esta categoría del informe de TRACE es, cuando menos, decepcionante.

Algo mejor es la nota que mide las actuaciones contra la corrupción (36 puntos sobre 100). Los numerosos casos de corrupción que están siendo juzgados vendrían a apuntalar esta evaluación, confirmando que, si bien no hemos desarrollado un marco efectivo para impedir la corrupción, al menos sí contamos con buenos mecanismos para detectarla a posteriori y proceder a juzgarla.

Pero la mejor calificación es la que recibe España en el apartado dedicado a la capacidad de control y de supervisión social. Con 19 puntos sobre 100, el índice entiende que los medios de comunicación y la sociedad civil española tienen un nivel de preparación relativamente alto para denunciar las malas prácticas (Ver documento sobre España)

Los mejores

El líder destacado a la hora de frenar las malas prácticas es Suecia, con una nota final de apenas 10 puntos. En las cinco primeras posiciones también están Nueva Zelanda (15 puntos), Estonia (17 puntos), Hong Kong (17 puntos) y Noruega (19 puntos).

Hay numerosos países europeos en las primeras posiciones: Irlanda en el número 6 (22 puntos), Países Bajos en el número 7 (24 puntos), Finlandia en el número 9 (26 puntos) y Dinamarca en el número 10 (27 puntos). También están entre los 30 primeros otros países del Viejo Continente como Suiza, Reino Unido, Islandia, Austria, Luxemburgo, Letonia, Portugal, Alemania, Lituania, Francia y Polonia, así como otros miembros de la OCDE (Canadá, Australia, EEUU, Chile…).

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